miércoles, 3 de febrero de 2010

La conciencia (37 meses)

"La vida, en su fuente, es creación. Cuando te pones en contacto con tu propia inteligencia interior, te pones en contacto con el núcleo creativo de la vida. En el antiguo paradigma se asignaba el control de la vida al ADN, molécula de enorme complejidad que ha relevado a los genetistas menos del uno por ciento de sus secretos. En el nuevo paradigma, el control de la vida pertenece a la conciencia. Todos los ejemplos citados aquí, indican que los procesos corporales más básicos responden a nuestro estado de ánimo.
Los millones y millones de cambios que se producen en nuestras células son sólo el pasajero panorama de la vida; detrás de la máscara está el que ve, quien representa la fuente de flujo de la conciencia. Todo lo que yo pueda experimentar comienza y termina con la conciencia; cada pensamiento o emoción que captura mi atención es un diminuto fragmento de conciencia. Lo que los antiguos sabios llamaban Ser se puede definir, según los términos de la psicología moderna, como un continuo de conciencia, y el estado conocido como conciencia de unidad es el estado en que la conciencia es completa: la persona conoce todo el continuo de sí misma sin máscaras, ilusiones, vacíos ni fragmentos quebrados.
(...)Vastas zonas de nuestra existencia corporal escapan al control, llevando a la enfermedad, la vejez y la muerte. Pero eso es de esperar cuando la conciencia se ha fragmentado.(...) La persona misma ha perdido contacto con los planos profundos de inteligencia que gobiernan y controlan sus células; en verdad, cada célula no es sino inteligencia organizada en diversas capas de patrones visibles e invisibles(...) Si uno se conociera tal y como es, comprendería que es la fuente, el curso y la meta de toda inteligencia fluyente. Lo que las tradiciones religiosas del mundo llaman Espíritu es la totalidad, la continuidad de la conciencia que supervisa todos los fragmentos y las piezas de la conciencia.
Son los vacíos del conocimiento de nosotros mismos los que nos hacen víctimas de la enfermedad, el envejecimiento y la muerte. Perder la conciencia es perder inteligencia; perder inteligencia es perder dominio sobre el producto final de la inteligencia: el cuerpo humano. Por lo tanto, la lección mas valiosa que puede enseñarnos el nuevo paradigma es ésta: si quieres cambiar tu cuerpo, cambia primero tu conciencia. ( del libro "Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo" de D. Chopra).

Podría explicarles infin idad de experiencias que viví con Abel, y las que él mismo experimentaba y de las cuales yo era testigo;de cómo iba buscando respuestas ante su enfermedad y de cómo sanar desde la Conciencia, él era plenamente consciente de que el mal estaba en lo mas profundo de su ser y que debía hacer una tarea extraordinaria para poder salir avante de la leucemia; comenzó a investigar todas las sintomatologías de su enfermedad, sabía con todo detalle las características del tipo de leucemia que padecía, desde el punto de vista médico sabía probablemente casi todo acerca de ella, pero lo que seguía investigando era más allá de la medicina... qué era lo que había provocado la enfermedad de su cuerpo cuando él pensaba que espiritualmente era sano... con Germain investigamos muchos detalles que le ayudaron a limpiar en cierta manera su espíritu, para después la mente hacer su trabajo, pero ya no nos dio tiempo.

¡Sólo necesitábamos un par de días más, no pedíamos otra cosa!; ¡era nuestra esperanza!.

Ambos estábamos plenamente conscientes de que resolviendo los conflictos espirituales lo llevarían a una sanación... pero no tuvimos tiempo... o tal vez si lo hizo... y por eso marchó... porque ya había resuelto todo...

La muerte física es una fuente de dolor, pero estoy en el proceso de aprendizaje para ver claramente que es un paso a una vida mas evolucionada... lo que hizo Abel hace 37 meses.