lunes, 29 de junio de 2026

29 de Junio de 1978

Los años se van viviendo, llegan nuevamente esas fechas en las que especialmente recuerdas a tus seres amados, los que siguen en este plano y los que no.
Con los que están en el Azul tienes un vínculo especial, el que es incorruptible, el que quedará por siempre hermoso e insustituible.
Ya no crearás momentos nuevos con su presencia, pero si con su caminar por la vida y dejan una bella huella, una estelada llena de amor, compasión, ternura, comprensión y quietud reflexiva compaginada con inquietud amorosa.
Cierro los ojos y tu voz suena en mi corazón, tu sonrisa llena ese espacio que tu ausencia dejó... el duelo sigue su curso y aunque llegará un día que mi cabeza se llenará completamente de blanco, mi corazón siempre te tendrá presente y serás la más bella historia de amor junto con mi hijo.
No te puedo decir "feliz cumpleaños" pero si puedo honrar tu recuerdo y tu enseñanza llena de amor  a la humanidad y seguir hablando de ti, y enseñarle a mi hijo -por ejemplo- que amar a una persona que ya no está y que no ha conocido, si se puede.
Sólo se necesita que sigamos hablando de ella y actuar con buena voluntad, dignidad, con serenidad, esperanza y fe porque así nos volveremos a encontrar en ese hermoso Azul a donde nos espera.
Querido Abel, estás siempre presente, y como dice Miquel Martí i Pol: hablamos de ti, pero no con pena; simplemente hablamos de ti, de lo que te gustaba y lo que no...
Yo hablo de la hermosa vida que me dejaste y que aún con tu ausencia física, vives en mi día a día.
¡Por siempre en mi corazón!

 

sábado, 3 de enero de 2026

El amor es más fuerte que la muerte

Cuando en tu corazón el dolor se transforma en más amor, cuando escuchas el silencio de su mirada y observas cuidadosamente su voz, es porque realmente vive en ti.
Ese dolor punzante existe, pero con otras cualidades.
Ni el amor ni el dolor se cuantifican, pero si eres plenamente consciente de ambos, el milagro se presenta y sientes que ese hermoso ser late en ti, respira en ti y canta a través de ti!!!.
Hace 19 años ya que nuestro mundo se rompió en millones de fragmentos para romper esquemas y descubrir la belleza del amor de Abel...
No puedo explicarlo con palabras, lo único que puedo decir es que Amor es Abel...
Te amaremosen esta vida e inclusive después...

 

viernes, 3 de enero de 2025

Querido y siempre recordado Abel, 

Tengo muy presente que siempre buscabas la luz de cada persona, que ibas observando quién era quién a nivel del alma y ahora te encargas de refrescarme la memoria.

Luz y felicidad, entrega y observación, silencio y acompañamiento palabras que toman sentido si hablamos de ti.

No hubo ni un sólo día -y si hubo son contados- que hubiera un malestar o malentendido contigo; eras transparente, sutil, delicado y dedicado, que vivir la vida a tu lado fue fácil y bella.

El amor que nos dabas tan generosamente era tan genuino, que en tu vida se podía ver claramente la paciencia, constancia, perseverancia para vivir en armonía contigo mismo y con el mundo, aunque hubiera personas "necias" que no lo vieron a tiempo.

Nos enseñabas -tal vez sin querer- que existe un mundo bello, maravilloso e incorruptible dentro de cada uno de nosotros; "hay que ver hacia adentro para descubrir y cuidar esa alma bondadosa y ser feliz para saber acompañar en el camino de la vida" -decías.

Ser feliz no necesariamente es ausencia de problemas, sino la manera de afrontarlos y resolverlos (o no) nos ayuda a gestionar las reacciones de las emociones. O como también decías: "si me pongo serio, se resuelve el problema?" (¡¡¡Grandes frases llenas de humor guardo en mi memoria!!!).

Ser feliz...estar feliz...ser y estar... en este sentido ¡tan diferentes!... emoción y estado... miradas diferentes, experiencias diferentes...

No se es feliz siempre, pero depende de la manera de ver y vivir la vida, se puede decir si se está feliz o no.

Alegría, luz, alma, ángel eso es igual a Abel...

Decías, igual que R.Forner que cada uno somos responsables de nuestras decisiones, actos, sentimientos, que todos tenemos nuestros "deberes vitales" y debemos hacerlos.

Que al final la última palabra forma parte de nuestra última decisión, salga bien o no (eso lo decías tú) y por ello, los que compartimos tu proceso químico, medular, espiritual deberíamos estar serenos porque te tomamos de la mano y del alma en tus decisiones.

Abel, nos alimentas el alma, con todo y éstos 18 años ya de no estar ENTRE nosotros, pero si EN nosotros  nos das luz y alegría y alimentas nuestra (todavía) fracturada (aunque mejor aliviada) alma y existencia.

...intento usar el humor como un buen recurso ante las adversidades, como también decías y hacías, pero muchas veces no lo logro, aunque pongo mi mejor y mayor esfuerzo.

Tu buen humor siempre (y utilizo la palabra en el sentido estricto) nos guiaba por el sendero de la experimentación positiva aunque en apariencia y de puertas para afuera del alma pareciera negativa.

Te doy gracias porque honraste también mi luz con todo y mis enormes defectos; fluyendo juntos -en la que era- una bonita vida a tu lado.

Hace 18 años tu luz se convirtió en la luz más bella que jamás he visto y a pesar del tiempo sigue y seguirá brillando y guiándonos por los caminos -que a veces- son oscuros.

¡¡¡Gracias amado Abel, porque tu existencia permanece y la seguimos viviéndola por medio de tu amor!!!



 

sábado, 29 de junio de 2024

Hoy especialmente te pienso, querido Abel.

Los años van pasando para mí, tengo manchas en la cara, alguna carne que ya no está en su sitio, ya no tengo la misma energía de hace 26 años cuando te conocí, mis ojos ya no brillan como antes, tengo aún más canas y me descubro más lenta... y veo tus fotos, tan bello, tan incorruptible, con esa preciosa sonrisa, esa nítida mirada... qué bello eres!!!

Hoy día de tu cumple... 46 años... cómo estarías? Cómo serías?

Seguramente la persona más sabia con la que pudiera platicar y con una continua curiosidad por la espiritualidad, el Yoga, la medicina tibetana... a lo mejor buscarías ser monje tibetano, a lo mejor serías muy feliz con nuestros hijos...

Sólo lo puedo imaginar, sólo lo puedo soñar; porque la muerte, esa ladrona, nos robó tu preciosa presencia con nosotros... nos queda guardar en el corazón como un tesoro todo lo vivido contigo, que fue intenso, precioso; lleno de amor y una quietud amorosa que nos conduce a la serenidad y alegría por haberte conocido, por amarte, por seguir con tus enseñanzas aún pasados estos 17 años fuera de esta espacio terrenal.

Te sigo amando, sigo sintiendo algo muy fuerte en mi corazón, estás presente en nuestra vida, eres esa luz que se busca cuando todo parece no tener remedio.

Sigo esperando, con paciencia y al mismo tiempo con cierta inquietud para volver a reunirnos, pero ahora tengo una misión en esta tierra; sólo te pido que me esperes y que sigas tomando en tus brazos amorosos, que desplegues tus hermosas alas para seguir protegiendo a mi pimpollo.

Brindo por ti, Abel y por nuestro amor, que es eterno!
 

miércoles, 3 de enero de 2024

Donde el corazón te guíe

 Comenzaba octubre pero aún hacía calor, para muchas personas asfixiante, para otras como yo, agradable y lleno de recuerdos.

Estábamos fuera del cole de Matteo y él estaba jugando con sus amigos mientras algunos papás los vigilábamos con la mirada, de vez en cuando alguna llamada de atención para recordar que no jugaran con palos o que, especialmente mi hijo, no hiciera la croqueta en la tierra.

Las familias fueron marchando y nos quedamos solas Érika y yo, mientras nuestros hijos seguían jugando haciendo hoyos.

De repente, Érika me preguntó por ti. Sin venir de ninguna parte, sin sospecharlo me preguntó: "pero, ¿cómo era Abel?"...

La primera reacción fue impresionarme, ¡hacía mucho tiempo que alguien que no te conoció me preguntaba por ti, y hasta diciendo tu nombre!

Y así empezó mi relato...

A veces tengo miedo de olvidar la realidad o idealizar, creo que, sin embargo,también forma parte del proceso.

No sé en qué punto del duelo estoy, no se si ya lo he acabado o si lo que estoy viviendo se llama de otra manera.

Pero hay Calma, sobretodo Calma, serenidad, tranquilidad frente a la vida.

No hay olvido y eso es importante, es muy cierto lo que dice Miquel Martí i Pol en tantos poemas escritos en su proceso particular:

Parlem de tu però no pas amb pena,

Senzillament parlem de tu (...)

I poc a poc t'esdevindràs tan nostrem

Que no caldrà que parlem de tu per recordar-te (...)

Ahora es cuando tiene sentido este poema, hasta hace poco...

Caminar el día a día, y cada día te recuerdo; porque es cierto que lo que hiciste en vida permanece y trascendió.

Cierro los ojos y te veo, te escucho, te siento muy cerca; puede ser que me lo imagine, puede no ser real, pero no importa; sigo siendo feliz sintiendo y teniendo estas experiencias tan cercanas a ti, querido Abel.

Érika acabó llorando conmigo, dijo que era muy triste que ya no estuvieras en este plano con nosotros y también lloraba porque no había visto amor tan puro.

Hoy,  hace 17 años nuestra vida quedó congelada, pero ahora veo que este mundo te quedaba pequeño para esa alma que se instaló en ese cuerpo tan bello como imperfecto.

Es inevitable recordar y casi revivir esos últimos momentos de tu transformación y de verdad que lo único en que pienso es que ojalá no tuvieras miedo, ojalá estuvieras sereno y tranquilo.

No lo séy nunca lo sabremos y en ocasiones esa angustia me traspasa el corazón, sólo queda la Fe de que así fué.

En el silencio de la hora real de nuestra despedida, también hubo lo que nunca ha faltado: amor

Ese amor que me hace ser mejor persona, mejor madre, hija, mejor en todos los sentidos.

Ese recuerdo es lo bello que fuiste en este plano y tu generosidad con que dedicaste tu vida a brindar ayuda, refugio,consuelo, cobijo, alegría.

A mi me salvaste, y dicen que con que salves un alma, ya te ganas la eternidad.

Cuando veía lo hermoso que eras, creo que me convertí un poquito en ti y fué cuando experimenté que era muy hermoso ser como tú.

Dicen que las almas se encuentran, deseo fervientemente que así sea, y que tú y yo nos encontramosy también puede significar que:

No soy tan mala, no soy gan egoísta, no soy tan ingrata y tantos etcéteras que quedan en el camino.

¡Te seguiré agradeciendo, amado Abel, que con tu amor me guiaste en el camino de la felicidad!

¡ Te amamos !




martes, 3 de enero de 2023

Espérame en el cielo

 En la noche vieja del 2006 nos comimos las uvas en el hospital; no hubo brindis, ni deseos en voz alta.... sólo uno, y fue en silencio.

Lo demás que pasó fue un abrazo infinito lleno de amor, de ternura, que sigue alimentando mi corazón.

Me recosté en su pecho para escuchar su latido, lo abracé para sentir su calorcito.

Extremé el olfato para captar su aroma.

Me abrazó para protegerme de todo mal... tal vez para calmar el dolor y la tristeza que se avecinaban...

Todo pasó muy rápido... una llamada y levantarme del sofá para entrar en la UCI.

Fue durante 28 años puro amor, pura ternura, pura luz...

Hoy sigo sintiendo su presencia, de otra forma, pero Abel sigue con nosotros.

El milagro se hizo, sólo que no a nuestros ojos...

Es tan maravilloso sentir que ese amor sigue inundando mi corazón!!!

Espérame, amor mío!!! No sé cuánto tarde, tengo otro amor aquí, pero espérame Abel!!!

miércoles, 10 de agosto de 2022

XX AÑOS...

En 1999...

Conocerte, una aventura

Abrazarte,paz

Mirarte, gozo

Acariciarte,ternura

Verte sonreír, felicidad

Escucharte, grandes lecciones

Amarte, fácil

Compartir la vida, el gran regalo.


En 2002...

Festejar el amor, fiesta

Decidir caminar juntos, compromiso

Tener proyectos, decisiones importantes

Llegar a casa y saber que estabas, tranquilidad

Dormir espalda con espalda, confianza

Tomar tu mano y cerrar los ojos, lealtad

Verte y oírte en tu profesión, ética y honorabilidad


En 2022...

Leer tus libros, volver a escucharte

Escuchar tu voz, sonreír

Sacar tu pañuelo, disfrutar tu aroma

Entrar en nuestra casa, sentir que es un hogar

Mirar tus fotos, aletear el corazón


Hubo una despedida, pero sólo momentánea, pongo todo de mi parte para que cuando me llegue el día, volvamos a encontrarnos y me enseñes ese maravilloso universo donde ahora vives y donde ahora si, ya no habrá separación.


Hace 20 años te juré amor eterno... no hacía falta jurarlo; sentir que aunque pasaran 100 años, te seguiré amando.

Un 10 de agosto... no está muy lejos... sólo 20 años... sólo un suspiro... sólo a un latido de distancia.

 

miércoles, 29 de junio de 2022

44 porque y no 44 por qué

Porque te amo en la presencia y en la ausencia.
Porque te escucho en tu voz y en tu silencio.
Porque te siento en la tibia caricia y en la fría despedida.
Porque me reflejo en tus ojos y te veo en los míos cuando los cierro.
Porque el tiempo sólo es medida cuando se ama desde el alma.
Porque la distancia sólo es espacio cuando se sigue viviendo.
Porque recuerdo más con el corazón que con la memoria.
Porque te abrazo aunque no lo haga.
Porque te beso aunque no te sienta.
Porque continúas siendo mi mayor felicidad, mi amor eterno, puro e inmaculado.
Porque vivir con tu amor es un regalo maravilloso y más hermoso será el momento del reencuentro.

¡Siempre y por siempre amándote!

44 años, 44 cielos, 44 estrellas, 44 flores, 44 lunas

¡te amamos amor mío, amor nuestro, nuestro bello Abel!

 

lunes, 3 de enero de 2022

XV años y te seguimos amando

Cuando nuestros seres amados se vuelven invisibles es difícil aceptar que ya no los abrazaremos, ni besaremos, ni nos acurrucaremos a su lado.
Escuchar su voz, aunque sea grabada se vuelve un ritual que llena nuestro corazón de emociones contradictorias.
Hoy he vuelto a sentir que mi corazón latía a mil por hora al ver algún video de Abel, y escuchar su voz serena y llena de vida y también me llevó a llorar amargamente por su ausencia.
Seres como Abel deberían ser eternos... y aún con el paso del tiempo y la evolución del duelo, sale lo primitivo de nuestro egoísmo y quisiera que estuviera aquí como fuera, sin pensar que a lo mejor está mejor donde está ahora.
Hace tiempo le pregunté a un guía espiritual que nadie nos puede asegurar que vayamos a encontrarnos después de esta vida y mucho menos reconocernos... sólo nos queda la fe de que así será y que en esta vida hay que inspirarnos en la suya para ser mejores, más limpios, más nobles, más ecuánimes, más sencillos, más puros, más nítidos, como era Abel.
Hoy es uno de esos días en que me permito llorar, estar rabiosa, sentirme triste, querer (aunque no puedo) meterme en la cama, taparme con mil sábanas de añoranza y soledad y cerrar los ojos para acercarme sólo a la orilla de esos años de lucha y sufrimiento para él.
Como decía: dejad que él elija qué quiere hacer... es él quien padecerá el tratamiento, es él a quien probablemente se le caerá el cabello, es él quien quizá vomitará, es él quien estará encerrado en estas cuatro horrorosas paredes.
Yo, hoy y siempre te acompaño, querido Abel.
Pero mira como eres hermoso, que tú me acompañas y me tomas de la mano cuando caigo para levantarme, sonreírme y decirme muy suave: tranquila... respira... todo mejora en cada segundo... todo está bien Carmen, yo estoy contigo y en ti.
Así pasará este día y mañana con una nueva sensación de renacimiento abriré los ojos y seguiremos viviendo y disfrutando esta vida bella con tu dulce recuerdo e inspiracion de tus años con nosotros.


martes, 29 de junio de 2021

Nuestro héroe

En el transcurso de nuestra vida compartimos el trayecto con personas extraordinarias... y no es porque lo diga yo, no me siento con la autoridad ni ética ni moral, ni mucho menos espiritual para decirlo... son las obras de estas personas que hablan por sí mismas y lo que nos hacen sentir.

Abel fue un héroe y les voy a explicar por qué según mis cinco sentidos y el sexto: el del corazón.

Lo conocí cuando cumplió 21 años, no puedo hablar mucho de esos años anteriores, si acaso lo que me explicaba su familia.

Caracterizado por ser un niño introvertido y lleno de preguntas interesantes fue creciendo.

El héroe que fue y sigue siendo es por su ejemplo de vida.

Se interesó desde muy joven por los temas espirituales y sentía mucha curiosidad por 'saber'.

Así es como leía a todas horas a Krishnamurti, D.Chopra, Alan Watts, etc...

Lo primero que le admiraba era su capacidad  de no discutir y decía que lo interesante era tener muchas preguntas aunque para algunas no hubiera respuesta. Dialogabas muy bonito con él.

Otro detalle de nuestro héroe: no criticaba a las personas, siempre les encontraba su lado positivo, el bueno, sin juzgar y obviamente sin prejuicios.

Cuando estabas a su lado sentías la ligereza de un problema, la alegría aún con el ánimo decaído, el silencio enmedio del caos.

Decía que el poder energético de un 'no' a tiempo también es necesario.

No puedo imaginarme cómo podría ser a los 43 años, su preciosa imagen quedó congelada en el recuerdo. Podemos decir que con 28 años que hizo  el traspaso y aún con la maldita leucemia y estando muy malito siempre mantuvo una sonrisa, serenidad, ecuanimidad y más silencio que desasosiego y desesperanza.

El héroe de mis tristezas con sus abrazos y el latir de su corazón calmaba mi dolor, por ejemplo, cuando papá falleció.

El héroe con mirada tierna, hermosas manos que cuando te daba un apretón  lo hacía con suavidad.

El héroe que con su luz nos hacía brillar también a nosotros.

Era el héroe que te ayudaba a descubrir lo bonito dentro de ti, decía que 'él sólo tiraba del hilo, que siempre había, lo importante es descubrirlo' (yo particularmente no creo que siempre haya).

El héroe que amaba en el sentido más puro de la palabra. El que decía que 'querer' es apegarse, 'amar' es libertad.

Abel era de esas personas que quisieras abrazar siempre, que contemplarlo era una exquisitez y por eso tal vez su ausencia física es tan presente, porque era bello vivir CON él.

Ahora tenemos que conformarnos a saber que vive EN nosotros, que nos inspira para continuar, nos acompaña de una manera más sutil y más espiritual.

Nuestro héroe hoy cumpliría 43 años.

¡Te seguimos amando bello ángel Abel!


 

domingo, 3 de enero de 2021

14 años de luz


 

martes, 30 de junio de 2020

El principito de mi vida

¿qué tienen en común estos dos seres maravillosos?
Con diferencia de 78 años, nacieron el mismo día, el 29 de junio.
Uno, me inspiró a amar.
El otro me inspiró para despedirme con un "hasta luego".
Uno me enseñó con una hermosa historia, que lo más bello es invisible a los ojos.
El otro con su historia, que amar es lo más bello cuando abres bien los ojos.
Uno me acompaña en el duelo, el otro me acompaña en el sueño.
Uno, me enamora cada día, el otro me enamoró desde que lo conocí.
Uno es de lo más belll que he conocido, el otro es descubrir su belleza cada día.
Ahora, ¿quién es uno y quién es el otro?
Tal vez uno es el otro y el otro es el uno... tal vez los dos son uno.
¡feliz cumpleaños Abel!
Joyeux anniversaire Antoine!

sábado, 29 de junio de 2019

Feliz cumpleaños, amor mío

Los años van pasando, vamos cumpliendo años y ellos quedan  congelados, con la misma sonrisa, con la misma mirada, con las mismas experiencias, con la misma edad.
Intento cada día inventarme tu sonrisa, tu mirada, tus experiencias, tu nueva edad...
Cambiaste de forma a los 28 años y hoy cumplirías 41...
Seguro serías más sabio, me recomendarías más libros por leer y nos llevaría muchas sobremesas hablar de ellos e intercambiar maneras de ver y vivir los textos.
Pero no estás, y eso me llena nuevamente de dolor.
Esta impotencia de no verte hacerte mayor es igual de doloroso -tal vez- que la dicha de amarte.
Eres un ser de luz y nos sigues iluminando con el amor que nos diste y sigues dando.
¿qué puedo decir? Te sigo amando como la primera vez.
Ese amor como el tuyo no se puede sustituir, no se puede comparar, no puedo llenar con otro amor.
Eres único e irrepetible, eres ese gran Maestro antiguo que me enseñó el hermoso arte de AMAR
Hoy presente en nuestras vidas, Matteo está en contacto contigo y dice que eres su angelito y su papá y que te ama... ¡ TE AMA!...
Sólo un ser como tú, Abel, puede provocar un río de amor.
Feliz cumpleaños amor mío, aquí te seguimos amando, tú sigue tu camino que es luz... ya te encontraré algún día.

lunes, 10 de junio de 2019

No son fantasmas

Mientras pasan los años, en este recorrido de la vida vamos coincidiendo con personas.
Éstas tienen historias... yo tengo mi propia historia.
En el presente, parte de mi trabajo es conocer historias y además ligadas al dolor de la pérdida.
No puedo decir que me regocijo, pero si siento que he desarrollado una buena vía de comunicación. Puede ser empatía, puede ser comprensión.
Cuando perdemos alguien tan amado, nuestro mundo se resquebraja, da un vuelco y perdemos un poco el sentido de la vida por un tiempo.
Requiere una fuerza espiritual muy fuerte y firme para volver a reír ante la vida desde las entrañas, desde las vísceras; comenzar a sanar desde dentro  para que la putrefacción del dolor no nos invada por completo.
Los seres amados que perdemos en esta vida no sólo dejan huella, sino que forman parte de nosotros mismos... ¿cómo vas a enterrar una parte de ti mismo?.
Hay personas que no logran sacar fuerza, que van viviendo por inercia, sintiendo el dolor día tras día y se vuelven esclavas de este dolor.
En cambio hay otras, que ese amor que sienten, ese profundo amor es más fuerte.
Ese amor que se siente por la persona que ya no está se convierte en fortaleza, y es, precisamente, el punto fuerte para comenzar a sonreír.

Hablamos de Ellos en las conversaciones, salen las experiencias vividas, algunas muy claras y otras probablemente alteradas por el paso del tiempo o por el propio dolor enmascarado por el subconsciente.

Permitidme hablar de mí... conocí a Abel en 1999, es decir, hace exactamente 20 años.
Me fascinó el primer día... me enamoré el segundo, durante un plácido paseo por las ramblas de Barcelona.
Él, con 21 años -no cumplidos- me impresionó por su madurez, sensibilidad, manera pausada de caminar, su sonrisa, agradable conversación y su mirada... ¡esa mirada!
Estar con él llenaba de paz; era sereno y fresco y te sentías muy feliz a su lado.
Cualquier palabra para describirlo no hace honor a su persona; conviviendo con él es como se podría entender este sentimiento, esta sensación que, aún pasados los años hace sentir un vuelco en el corazón.
Hoy, a 20 años de conocerlo y ser su novia, su esposa, su amiga; sigo hablando de él porque lo necesito, porque sigue formando parte de mi vida, de mi presente.

Decía al comienzo que vamos coincidiendo con personas; personas que no conocieron a nuestros difuntos, personas que no saben de nuestra historia ni tampoco nosotros de ellas.
Yo sólo pido que nos permitan hablar de "Ellos", de nuestros padres, abuelos, hijos, hermanos, esposos.
No son fantasmas... no som espectros que pueden aparecerse por las noches, no hacen daño; y si lloramos lo hacemos porque los echamos en falta, porque tenían mucha historia por vivir, proyectos por cumplir.
Mi abuelita murió -la mataron- a los 62, mi padre falleció a los 59 y mi querido esposo Abel a los 28.
Y quiero seguir hablando de ellos, no quiero olvidarlos, quiero tener muy presente sus enseñanzas -en silencio o haciendo ruido-
Quiero recordar (volver a pasar por el corazón) todo lo bello que ellos eran, lo que dejaron aquí en la tierra.
Hablemos de la vida, no de la muerte.
Sabiendo que no están vivos, que han hecho el traspaso.

Cuando hablamos de Ellos también hablamos de nosotros ¿por qué entonces sensuramos las historias?.
Me he encontrado personas que no quieren oír las historias de mis amores, no les interesa.... y los que estamos vivos necesitamos hablar de Ellos... porque siguen vivos.
No es aferrarse, no es vivir en el pasado, es seguir aprendiendo del nacimiento, de la vida y de la muerte; del desapego, reconocer el apego para dejar fluir.

En ocasiones veo las reacciones al comenzar a hablar un poco de Ellos... me freno... me lo quedo para mí.

Hablar de Ellos nos vuelve a llenar de alegría por la dicha de haber coincidido con Ellos, por haber sido felices con Ellos y esperando que Ellos hayan sido felices con nosotros.
Aquellas personas que conocemos ahora, si es posible, escúchenos con cariño, paciencia, empatía, como nosotros podemos escuchar.
Perdónenos si en algún momento acaparamos la conversación, es que somos felices hablando de esos seres que en vida nos regalaron tanta felicidad y que tal vez nos ayudaron a ser mejores seres humanos.

viernes, 29 de junio de 2018

40 años y vivir con el recuerdo

El 29 de junio de 1978 una hermosa pareja experimentó la gran felicidad de verle la carita a su hijo Abel.
A partir de ese momento todo era felicidad, juegos y cariñitos.
Los años fueron pasando y ese hermoso e introvertido niño se convirtió en un adolescente que a temprana edad marcó una identidad de espiritualidad y su camino siguió un trayecto poco convencional.
Un gran maestro en un cuerpo joven. 
Por más que busquemos respuestas en esta vida no encontraremos ninguna que nos consuele ante su temprana pérdida.
Hoy el día de su cumpleaños es difícil estar sin él físicamente.
Pero su esencia ayuda a vivir el día a día.
Podemos llorar más, llorar menos, sonreír tímidamente o a carcajadas, y el amor sigue muy presente; tal vez es muy sutil, pero estás en todo lo que veo y hago, en lo que amo y rechazo, en mis palabras y pensamientos, en mi canto y mi silencio.
En cada abrazo hacia mi hijo, en cada juego en el suelo.
Este hermoso niño, ese bello joven que conocí a los 21 años hoy cumpliría esa "famosa" edad que se celebra aquí, el "ecuador" de la vida.
No lo podremos celebrar con un pastel, ni con velitas, ni con risas, ni con tu familia, ni con los amigos, ni con nuestros hijos.
Sólo me queda el recuerdo de una bonita vida a tu lado y del legado espiritual que lo honro cada día.
¡Te amo, bello Abel!

martes, 3 de abril de 2018

Lunes de pascua 1999


 Mi amado Abel, ha pasado otro Lunes de Pascua, ése que celebrábamos porque fue cuando nos conocimos. En realidad lo celebraba más yo que tú... con tu silencio e introspección ese día no denotó nada de emociones como las tuve yo, que enseguida que te vi sentí que el corazón explotaba.
Así es el amor, así sigo sintiendo dentro de mí,como tu amor está cada día conmigo. Me acompañas, hay veces que vas por delante y muchas veces más vas protegiéndome las espaldas.
Caminar la vida con este sentimiento tan profundo también ayuda a seguir con la alegría en el corazón; no es fácil vivir sin ti viéndote crecer como ser humano y desarrollándote profesionalmente o como el excelente padre que estoy segura serías, sin embargo, esa imagen impoluta, cristalina, nítida de tu ser se mantiene intacta, lejos de las miserias humanas.
Ese lunes de pascua sentí que había encontrado ese ser que tanto había imaginado; tal vez suena cursi, pero fue así... y no me equivoqué.

Vivo intensamente los libros que te gustaban, echo mano de ellos cuando en ocasiones no encuentro respuesta dentro de mí, de alguna manera me hablas tú y ¡me encanta!. Y especialmente tus escritos... esos escritos que tal vez algunas personas ni se imaginan que escribías y que me gusta compartir para seguir conociéndote. Cuando los leo te siento libre, feliz y muy cerquita.
Un día le escribiste a don Amado que: (...)ya que no me agrada considerar mi pasado ni mi futuro, voy a intentar exponerle brevemente lo que actualmente desempeño en mi vida, algunos ámbitos más interesantes, como por ejemplo la relación que mantengo con su amada hija.
Al principio no quise relacionarme de manera cercana con ella, principalmente porque jamás llegué a plantearme salir con una chica, pero desde que decidimos ser pareja puedo considerarme  desde entonces la persona más feliz de este planeta (...)".
¿Puedes imaginar lo que siento?... yo sigo sintiéndome la persona más feliz de este planeta.
¡Ay bello Abel, sigues dando amor a raudales!

miércoles, 3 de enero de 2018

11 años sin ti y contigo


..."durante su estancia en la tierra fue un gran maestro para todos los que pudieron conocerle (...) en él encontré muchas respuestas que estaba buscando, no sé de qué manera me envolvió toda esta magia de amor espiritual que va más allá de lo carnal y terrenal.
Abel era una persona de carne y hueso, no obstante, su paso por la vida fue muy espiritual; siempre estuvo abierto a escuchar, consolar, ayudar, aprender, cometer errores para crecer como persona, siempre con el afán de aprender, servir, de ser él mismo aunque lo tacharan de "el raro".
Dudó...es natural en la vida, pero llegó a amarse y aceptarse con todas sus limitaciones y sus aciertos, a ser ecuánime ante la adversidad y amar intensamente cada momento que vivía en soledad y acompañado de una servidora.

Trabajó el silencio, la meditación; cada vez estaba más en armonía consigo mismo, ésa era su filosofía, porque de esa manera estaría en armonía con la ley de vida que le habían conferido
Por eso estoy aquí, para decirle yo también un "hasta luego", despedirme de él como hacen los amigos, como hacen los que se aman.
Aprendí a amarlo, por su pureza y su don de servir a la humanidad.
Ahora desde otro plano, con otra forma pero el mismo fondo continuará ayudando a quien lo necesite.
Por eso le doy las gracias, porque también gracias a él me conozco un poco más, a saber encontrar dentro de mí esa luz que nos hace más hermosos y pacíficos.
Es una de esas personas que basta estar con ellas unos minutos para poder inspirarse desarrollando ternura y amor a la vida durante la existencia.

(...) quiero que la enseñanza de Abel continúe más allá del tiempo y creo firmemente que así será mientras nuestros corazones se mantengan limpios y así nuestra participación en el mundo podría ser mejor, porque somos parte esencial de él.
(...) intento seguir las enseñanzas de Abel, con el alma fragmentada en millones de fragmentos pero uniéndolos uno a uno muy lentamente con el amor del recuerdo y poniendo en práctica su enseñanza.
Así creo que en nuestro transcurso por esta vida podemos ir descubriendo el secreto de la flor dorada.

Capítulo final del libro "el secreto de la flor dorada que redacté en el año 2008, a diez años de su finalización y a once del traspaso de nuestro querido Abel, os comparto estas letras.
Cómo cada día vives en mí ángel guardián de mi existencia. 

jueves, 21 de diciembre de 2017

El dolor no tiene medida

Tocaré el tema escabroso de la medida del dolor ante la pérdida de un ser amado.

¿el dolor se puede medir? Yo diría que no, no puede ser cuantitativo, no podemos saber si uno u otro siente más o menos dolor.
He escuchado frases tajantes como: "bueno, tú perdiste a tu marido, pero YO perdí a mi hijo".
Ufff... cierto debe ser que perder un hijo debe ser... no puedo ni describirlo, es inimaginable; de hecho ni siquiera existe la palabra para dar nombre a quien pierde un hijo. A una mujer que pierde a su esposo se le dice viuda, a una persona que pierde a algún padre, se le llama huérfano... pero a quien pierde un hijo... no podemos...
Pero mi objetivo no es encontrar diferencias, sino observar el dolor como tal.
E intento hablar siempre desde mi experiencia y situación.
Perder a un esposo y seguir adelante también requiere esa fuerza espiritual que nos empuja a seguir adelante.
El dolor sigue dentro, de diferente manera pero sigue.
Hay detalles que me hacen recordar mucho la vida de Abel, olores que me traen recuerdos,  música que me lleva inmediatamente a algún momento vivido con él.
A veces el cerebro archiva por salud emocional pero tiene tantos recovecos y algunos no son tan profundos que los recuerdos saltan al presente y provocan sonrisas o lágrimas.
Hemos llegado a la época en que comenzábamos la última oportunidad: el autotrasplante.
Entonces vienen esos recuerdos y no puedo hacer nada más que llorar y recordar la lucha incansable de Abel y que su mirada se iba apagando por más que quería que nadie se diera cuenta.
El dolor salta y se hace presente nuevamente en la vida, y pienso y lloro y no lucho, dejo que me inunde y que fluya... se que al siguiente día seguiré como lo he hecho desde que cambió de forma.
También he escuchado frases lapidarias como: pero si han pasado ya diez años, tienes que seguir adelante.
Y yo me pregunto: ¿y que he estado haciendo desde el 3 de enero de 2007?. 
Piensas que te mueres con él, pero no es así, sigues delante y sintiendo la fuerza de su amor que te impulsa para salir del hoyo.
Tengo un buen motivo para sonreír, para vivir, para luchar:mi hijo, pero eso no significa que esté curada del dolor.
El luto se lleva en lo profundo, se aprende a vivir con el dolor, que de vez en cuando te invade y no puedes hacer más que dejarlo fluir para seguir sanando.
Abel con su propia vida me enseñó a vivir, pese a todo, pese a la pérdida, pese a la tristeza, pese al dolor, pese a todo.
Porque la vida es un gran aprendizaje día a día y es nuestro deber abrir los ojos, el corazó  y la mente para evolucionar.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Acompanyament en el dol: Ca n'Eva

El viernes pasado andaba por Matadepera, lugar que conozco desde hace casi 21 años, el primer sitio que sentí "mi hogar" gracias a la familia Rabat i Riba. Lo conozco bastante bien y aunque ha habido cambios considerables aún pensaba que podía recorrerlo sin perderme.
Pero claro, yo lo recorrí muchos años a pie y ahora que voy en coche, llegó el día de perderme.
Por "azares" del destino llegué a Ca n'Eva.
No había ido nunca, para ser sincera nunca me he visto con fuerza para compartir tan de cerca el dolor del duelo de Abel. Y sobre todo, sentir tanto dolor tan cerca.
Puede ser un pensamiento egoísta, puede ser una decisión ignorante, puede ser una actitud de defensa... podría ponerle muchos calificativos, el caso es que, no me había decidido a ir.
¿Cómo sabía de Ca n'Eva entonces?. Desgraciadamente supe de la existencia de este espacio por medio de Natxo y Anna, padres de mi querido alumno David, que falleció 4 meses después de Abel. 
A partir de ahí conocí blogs de otras personas que también han sufrido la pérdida de seres maravillosos, he conocido a Antonio, padre de Victor, a Nata, hermana de Manu, a Rosa Maria, madre de Laura, y más.
Nos hemos hecho amigos, nos seguimos por las redes sociales y voy siguiendo sus blogs.
Me he dado cuenta que más o menos todos seguimos el mismo camino: el del amor y el recuerdo.
Vamos dejando fluir las emociones, a veces son relajadas y tranquilas y otras toda tormenta, tristeza y dolor.
Y es que ese amor que sentimos por los que han marchado sigue impoluto, incorruptible, y creo que hasta más fuerte y estrecho. 
Yo así lo siento, mi amor por Abel sigue siendo amor, de ese amor que te hace latir a mil por hora el corazón y que me hace sentir también su amor, una presencia alejada de los ojos físicos; pero presente, siempre presente.

He leído muchos detalles de Ca n'Eva, sigo aprendiendo acerca del duelo.

Sigo mi duelo... a lo mejor ya no tendría por qué llamarlo así, tal vez -sólo tal vez- lo único que ha pasado es que Abel es invisible y no lo puedo ni ver ni abrazar ni besar. A lo mejor estoy trascendiendo la parte física para vivirlo de una manera más hermosa y más rica: espiritualmente.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Hoy "curiosamente" vuelvo después de un año de no hacerlo. Me he dado cuenta a la hora de abrir el blog... qué "causalidad".
Hoy ha sido un día un tanto triste, vinieron recuerdos a la memoria, momentos que por un instante quisiera olvidar, bloquear o no volver a sentir dolor.
Hoy viendo a los papás de mi querido David en el entierro de su tía me vinieron imágenes, risas, miradas, movimiento de manos de David. Aquella mirada tan reflexiva y llena de ternura.
Todo va entrelazado y me vino ese dolor de la pérdida, de saber que ya no los vas a volver a abrazar, a besar, a escuchar su voz, ni a verlos crecer, hacerse adultos y amarlos por sobre todas las circunstancias...bueno... esta última si, siempre.
Abel en vida hablaba mucho sobre el apego y cómo podemos trascender a ello... reconozco que voy muy paso a pasito, pero supongo que voy adelante... de una u otra manera.
Hoy hubiera querido sentir un abrazo como el que refleja la foto, protegiéndome, disfrutando del momento, así, sencillo, como era él.
Porque era muy fácil amarlo, era muy fácil hablar con él, era muy fácil vivir con él, era muy fácil hacer planes con él, era muy fácil reír con él.
Todo era fácil... menos su partida... esa fue y seguirá siendo difícil, muy difícil.
Con el paso de los años lo siento más presente que nunca, sólo que de una forma diferente pero echándo en falta mucho mucho, todo todo.